Archivo de 6 Noviembre 2008

LA REINA Y URBANO

Sobre el asunto de las “supuestas” declaraciones de la Reina, sobre el tema de los gays y el matrimonio, lo primero que se me ocurre pensar es: qué mal mensajero ha escogido Su Majestad. La larga trayectoria profesional de la periodista deja patente de que pie cojea : Fue comentarista política del ABC (hasta 1985), Diario YA (85-89), colaboradora de la COPE con “Directamente Encarna”, prolija articulista en la revista ÉPOCA y actualmente escribe en EL MUNDO y sus “conspiraciones”. Hablando de homosexuales en el año 1994 en la revista ELLE hizo unas declaraciones homófobas sobre el asunto de la adopción, de las que extraigo algunas perlas: “dos homosexuales podrán ser un par, por aquello de ser dos, como las alpargatas. Pero nunca serán una pareja”. También afirmaba que no aprobaba la adopción por parejas del mismo sexo ya que el “ambiente enrarecido, enfermizo, deformante, vicioso y tarado de un par de maricones o de lesbianas, que fingen ser lo que no son, hacer lo que no hacen y dar lo que no tienen” no era apto. Por estas declaraciones fue denunciada y desconozco en qué quedó el asunto. Pero si además se sabe, porque es público y notorio, aunque eso forme parte de su vida privada, que la periodista es de profundas convicciones católicas y numeraria del Opus Dei (el escritor Vicente Molina Foix la llamó “Urbano VI” en un artículo que publicó tras esas declaraciones homófobas), se concluye que Pilar Urbano no es la mejor interlocutora para hablar sobre gays y lesbianas, así que, como decía al principio: mal mensajero ha escogido Su Majestad.

Y qué decir de sus libros. Esta mujer tiene la habilidad de sacar al mercado libros muy oportunistas. En “La Reina muy cerca”, lo que hace es actualizar la biografía que publicó en 1996 para aprovechar el tirón mediático del 70 cumpleaños de la Reina Sofía. Con la polémica de las declaraciones el libro se venderá como rosquillas. ¡Bingo! El negocio está servido. Además de libros oportunistas, los títulos también lo son, no sé si son idea de ella o es marketing de las editoriales. Te encuentras con títulos como “Jefe Atta” que, según la escritora, investiga “el antes, durante y después del 11 de septiembre”, “recupera la vida de los jóvenes suicidas en Hamburgo” y que ha tenido que luchar contra el “gran hermetismo impuesto desde los poderes de la Casa Blanca”. Vamos, que me imagino a la Urbano y su periodismo de investigación, indagando sobre Atta, el cerebro del 11 de septiembre, correteando los despachos oficiales de Washington, entrevistando a agentes de la CIA y el FBI, a los vecinos de Atta en Hamburgo y husmeando todo para hacer un retrato psicológico del asesino de las Torres Gemelas, en plan Truman Capote cuando indagó sobre los asesinos de los Clutter para escribir “A sangre fría”, o a los periodistas del Washington Post, Carl Bernstein y Bob Woodward, investigando el Watergate y me da la risa. Eso sí, Doña Pilar Urbano sin despeinarse, manteniendo intacta su permanente. Otros de sus títulos ‘Con la venia, yo investigué el 23-F’ y ‘Yo entré en el CESID’ son libros que no dicen absolutamente nada que no sepa cualquiera que lea la prensa, tire de hemeroteca o busque en Internet. Resumiendo, títulos para ganar dinero de incautos lectores, ideales como regalo que se hacen entre los busca fantasmas de la conspiración y comulgantes con las ideas de la Urbano.

Como la Casa Real ha emitido un comunicado referente a las supuestas declaraciones de la Reina y ese comunicado sí es oficial, no entro en si lo dijo o no lo dijo o qué piensa Doña Sofía sobre el matrimonio gay o la marcha del orgullo. Tampoco creo necesario recordarle a Su Majestad el papel que la Monarquía tiene en la Constitución y quién hace las leyes. De sobra lo sabe. Lo que sí opino es que el papel institucional que tienen los Reyes les obliga a ser muy escrupulosos en lo que se dice, cómo se dice, cuándo se dice y a quién se dice, escrupulosidad que hasta ahora había sido ejemplar.

El ámbito de privacidad de los miembros destacados de la Casa Real, Reyes y Príncipes, es muy limitada, se reduce a poco más que sus reuniones familiares fuera de actos institucionales, sus relaciones amistosas, sus viajes privados y lo que hagan en sus alcobas o zonas privadas de palacio. Esta claro que los reyes, tanto los españoles como los de otras casas reales europeas, tienen opiniones, pero simplemente no la pueden hacer públicas. Más aún expresarlas ante un periodista, a no ser que la Urbano sea amiga de Doña Sofía y, si así fuera, Señora cuídese de con quién se junta, ya que lo que supuestamente dijo en privado ha trascendido a lo público, Pilar Urbano, probablemente, a sido desleal y no ha respetado el principio del “off the record” o la Reina no dejó claro la privacidad de esas opiniones, cosa que la hábil periodista ha utilizado. Se puede dar el caso de que la periodista quiera arrimar el ascua a su sardina, pero primero tiene que haber hecho que pique la sardina y luego esperar el momento oportuno, cuando a su ascua le convenga, para decirlo, sea para vender más libros o para barrer para adentro. Es inadmisible que esas supuestas opiniones de Doña Sofía, sobre el matrimonio homosexual, vean ahora la luz pública cuando la deliberación en el Constitucional del recurso contra la Ley no tardará mucho y estas “supuestas” declaraciones de la Reina, aparte de al Mensajero y sus correligionarios , le interesan a quien presentó la demanda de inconstitucionalidad de la Ley, es decir al PP y sus acólitos.

Texto ©Paco Molina

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